Cuántos de la Alhambra

Dario Mateo, Sevilla


“No hay mayor pena que ser ciego en
Granada.”

Si Dios es amor,
Y el amor es ciego,
Dios es ciego,

luego

“No hay mayor pena que ser Dios en
Granada.

Sobre el ver (en una época de cegüera evidente).

Si hay algo que hace difícil transmitir, percibir, aprehender arquitectura es su esencia. El sentido originario que la arquitectura esconde en sí.
Hablar hoy de espíritu da casi pudor. Un pudor desencadenante de una risa casi infantil, azorada por cosas que perturban el ánimo. El ánima.
Sin embargo entendemos la poesía y la música como mundos donde el espíritu se nos hace más entendible. Lo etéreo del alma se nos hace visible gracias a estas prácticas. Preguntar ¿para qué sirve la música? o ¿para qué sirve la poesía? no parecen ser preguntas muy útiles en sí.
Desde Loos la función de la arquitectura se desliga del arte y con ello de las funciones relacionadas con el espíritu.

"La casa debe agradar a todos, a diferencia de la obra de arte que no tiene por qué gustar a nadie. La obra de arte es un asunto privado del artista. La casa no lo es. La obra de arte se sitúa en el mundo sin que exista exigencia alguna que la obligase a nacer. La casa cubre una exigencia. (...) La obra de arte es revolucionaria, la casa es conservadora. (...) ¿no será que la casa no tiene nada que ver con el arte y que la arquitectura no debiera contarse entre las artes? Así es. Sólo una parte, muy pequeña, de la arquitectura corresponde al dominio del arte: el monumento funerario y el conmemorativo. Todo lo demás, todo lo que tiene una finalidad hay que excluirlo del imperio del arte". A. Loos “Arquitectura”. 1910.
¿por qué hemos de preguntarnos para qué sirve la arquitectura?.....o visto desde la posición diametralmente opuesta: ¿Por qué no ampliar el sentido de función más allá de lo meramente material, lo meramente visible?. ¿en qué medida la arquitectura debe dar cabida al espíritu?.


…se dice en El principito: ….”lo esencial es invisible a los ojos”….

No será este tiempo el tiempo del espíritu o …..quizás sí, justo por la negación y ocultación de todo lo que tiene que ver con una dimensión del ser de la que poco sabemos o para el que las palabras no llegan. En este tiempo donde el ser mismo (en vez del tener) está negado, no hay nada más necesario que darle espacio al alma o al menos intentarlo.

Estudiar la coincidencia entre desarrollo precapitalista, vanguardias modernas y el total rechazo de todo lo que tuviera que ver con las instituciones decimonónicas y los efectos colaterales y soterrados que este rechazo ha implicado, es un tema de estudio para hacer en profundidad en otro momento.

Hay un texto de Le Corbusier titulado “En defensa de la arquitectura” en el que responde a las críticas del poeta checo Teige respecto de su proyecto del Mundaneum tildándolo de academicista según criterios de la Neue Sachlichkeit (nueva objetividad). Le Corbusier trata en este escrito de esbozar (una vez más) la esencia, el espíritu de la arquitectura más allá de su sentido práctico. La forma sigue la función pero la función de la arquitectura no es sólo función de uso, función material:

"…Porque, poeta, os lo pregunto: ¿cuál es el móvil que impide a las personas revolucionarse, arrasarlo todo y morir luego de hambre sobre sus ruinas?....... Que sólo se puede y se debe considerar al instrumento (la arquitectura) como un liberador que permite ganar tiempo y, por último, que permite a cada uno, por la puesta en orden de las actividades cotidianas, pensar en algo y soñar en algo. Y me concederá usted que es esa esperanza de comer cada día su alimento espiritual –por mediocre que sea- lo que da la esperanza de una salida, el sentimiento de crear algo, de crear, de tener una idea.”

Le Corbusier. En defensa de la Arquitectura revista Stavba nº2 Praga. 1929

Si algo tienen en común los maestros en arquitectura, es su mirada visionaria, su capacidad para interpretar el mundo y la vida inserta en él, y después hacer a través de esas imágenes del mundo, una arquitectura. Así: Wright, Louis Kahn, Aalto, Utzon, Le Corbusier, Los Smithsons, Távora y tantos tan escasos.

Le corbusier era un místico. Su mística era la de la mirada. La mirada estética. La estética, las raices de la estética están totalmente erradicadas de las aulas de las Universidades. Tan sólo algunos profesores (G. Agamben, Josep Quetglas entre unos pocos) hacen de vientos propagadores de los extintos virus de la estética ( o de su crítica).

Fernando Pessoa también era un místico visionario. Su misticismo profesaba fe en el mundo tal y como lo veía, siempre nuevo, siempre ahí. Siempre desde distintos ángulos y puntos de vista:

Mi mirada es nítida como un girasol.
Tengo la costumbre de ir por los caminos
mirando a la derecha y a la izquierda,
y de vez en cuando mirando para atrás …
Y lo que veo a cada instante
es lo que nunca había visto antes,
y me doy cuenta muy bien de ello…
Sé sentir el pasmo esencial
que siente un niño si, al nacer,
de veras reparase en que nacía…
Me siento nacido a cada instante
A la eterna novedad del Mundo…

Alberto Caeiro (Pessoa) del Guardador de rebaños.1911-1912

Le corbusier en su libro “Precisiones” afirma: “…yo no existo sino a condición de ver”. La idea de la promenade architectural proviene de ese percibir la arquitectura en movimiento ascendente o descendente de forma continua, donde la mirada es función de tres variables simultáneas: la distancia, el ángulo y la altura.

“El trayecto horizontal es función de sólo dos variables: la distancia y el ángulo respecto al que se considera un objeto. Ambos van variando al acercarse el visitante al objeto considerado. Para hacer intervenir otra variable, la altura, debe utilizarse la escalera o la rampa.
Una escalera introduce una percepción discontínua, reiteradamente interrumpida. No puede subirse una escalera manteniendo fija la atención en algo ahí enfrente. De tanto en tanto, hay que llevar la mirada a los pies, para asegurar dónde se pisa.
Eso produce una percepción nerviosa, repetidamente interrumpida, donde la visión, fugaz pero efectiva, de los escalones, se intercala al efecto que causa aquello que se mira.
Sólo el trayecto en rampa permite una percepción continuada, manteniendo la mirada fija en el objeto que nos atrae, al tiempo que es función de tres variables simultáneas: la distancia, el ángulo y la altura desde la que consideramos el objeto de nuestra atención.
La rampa será, por tanto, el trayecto idóneo para considerar lo plástico.”

Josep Quetglas.WAM’05 HOMELESSPAGE: Promenade architecturale

Sirva este preludio para fijar algunos puntos:

1) la crisis profunda e histórica en arquitectura (generación tras generación) es una crisis de la Estética pero no una estética de la forma (al menos no fundamentalmente) sino lo que está en crisis es una estética del espíritu.

2) Hablar de ello es incómodo, es impreciso y es difícil porque las palabras no responden. La palabra es impotente ante el ser que se escapa. (M. Heidegger). La esencia de la arquitectura es innombrable y ahí radica su sentido.

“el poeta solamente tiene algo suyo que revelar a los otros cuando la palabra es impotente para la expresión de sus sensaciones: Tal aridez es el comienzo del estado de gracia” Ramón del Valle-Inclán. “La lámpara maravillosa”.

3)Hay una dimensión espiritual en el ver. En Oriente lo llaman contemplación. La percepción de la realidad a través, no tanto del mirar, sino del ver. Cada momento un acontecimiento, cada posición espacio temporal un registro nuevo de esa realidad.

4) Hay una componente fundamental visual en arquitectura. Vivir la arquitectura es vivir acontecimientos concretos, posiciones concretas en el espacio y en el tiempo. Cada momento un acontecimiento, cada posición espacio temporal un registro nuevo de esa realidad.

Lo que los ciegos son capaces de ver (también hay una mirada mental) por negación de la vista es algo que desconocemos. Puede que los que disfrutan de la visión ocular sean más ciegos a los ojos del espíritu.

Podríamos decir: “No hay mayor pena que ser ciego en la Nada.”

Sobre el ver Granada. Impresiones.

¿Qué tiene que ver todo esto con una visión de Granada?......
Como indica Pessoa Granada a cada momento es mutante. Una intensa experiencia de promenade architectural.

Granada es lo contrario a un desierto: topografía abrupta, pendientes, vegetación forzada y provocada (no hay más que fijarse en la loma que llega a la Alhambra para ver que el vergel de vegetación está provocado por la mano del ser humano), cambios de orientación contínua.



Granada es poliédrica. Granada es cubista. No hay planos de referencia, si acaso vistas de referencia, en todo caso lugares desde donde mirar. El mirar en Granada es obligación forzosa. Su trazado invita a mirar paso a paso, calle a calle y uno se da verdaderamente cuenta de …. que lo que ve a cada instante es lo que nunca había visto antes, y se da cuenta muy bien de ello (A.Caeiro).

No hay fachadas en Granada. Todas son piezas de un mosaico que representan una fachada cambiante según desde donde se mire.

Como la mayoría de las ciudades con topografía accidentada la ciudad se hace más interesante. La ley de evitar las líneas de máxima pendiente construye trazados de calles zigzageueantes, calles-rampa del mismo modo que lo hacen los senderos que bordean las montañas.

Que el plano de una servilleta sobre una mesa se convierta en una topografía con picos y valles hace que el espacio se contraiga (y esto está dicho sin ningún aire de cientificidad). Puntos cercanos en horizontal se alejan y puntos lejanos en el plano virtual de la servilleta se acercan (la arruga no sólo es bella sino que tiene sus consecuencias).

Las sensaciones de lejanía y cercanía en Granada entran en conflicto. El enfoque del diafragma se vuelve loco. Lo que parece muy cerca está muy lejos y lo que está muy cerca parece muy lejos……. Tan lejos tan cerca puede ser otro leitmotiv adecuado para Granada. La visión angelical también se disfruta en esta ciudad.

Que la trama reticular, el trazado a cordel no tiene ningún sentido en una ciudad así, tiene su excepción en la ciudad de San Francisco que posiblemente sea, al menos topográficamente, la ciudad estadounidense más interesante de todas.

No es posible imaginar (y posiblemente comparar) la implantación de una ciudad yankie en el enclave de Granada, aunque el Dios Capitalista así lo intenta, usando el llano y los lugares del ensanche, que son terrenos propicios para sus métodos y sus cálculos (veáse la zona del edificio central de Caja Granada y del Museo de Arte Contemporáneo). Y es que …”no hay mayor pena que ser Dios en Granada”.

Que la Alhambra sigue siendo una fortaleza (respecto del ataque del capital) es algo que habría que pensar o al menos preguntarle al patrocinio que la gobierna. Lo que sí es claro es que ese lugar creado en lo alto de una montaña es buena prueba de lo que el ser humano puede hacer en convenio con la naturaleza: el paraíso sin Dioses. Un paraíso para los vivos.

Desviar un río durante kilómetros para hacerlo correr por el pasamanos de una escalera es una obra de dioses con un alto grado de humanidad.

Y también a dioses de naturaleza humana es atribuible la creación del paraíso en la tierra, como:

Hacer que un bosque se recree ante nuestra vista donde antes (hace siglos o a penas un instante) tan sólo había aridez y roca .

Esculpir la piedra y pintarla, en virtud de una suerte de entretenimiento, para hacer el lugar más radiante …una vez puestas en orden las actividades cotidianas para después pensar en algo y soñar en algo.( Le Corbusier).

O cubrir espacios jugando con la luz y con los materiales que la propagan.

O esculpir casas en la roca con la misma habilidad manual y el mismo saber hacer que los antepasados que construyeron tal paraíso para ser disfrutado por la vista.

Granada es pura arquitectura. Granada es un placer para la mirada.

…..Y hasta Jujol nos parece algo granaino…….

No hay mayor pena que ser ciego en Granada. Jamás Dios todopoderoso alguno podrá ver (y ni disfrutar ni entender) lo que otros dioses de carne y hueso levantaron con sus manos.

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