OJOS QUE NO VEN

Juan Fernando Ródenas García, L’Hospitalet de l’Infant
Carlos Gonzalvo Salas, L’Hospitalet de l’Infant



Figura 1.

Arqueología
1. f. Ciencia que estudia las artes, los monumentos y los objetos de la antigüedad, especialmente a través de sus restos.

I.

El Silo de barras de grafito (1) de la central nuclear de Vandellòs-I, es ahora un resto de arquitectura industrial a la espera de su derribo y desaparición del paisaje, destino final previsto por la administración. El presente artículo plantea una mirada nueva al Silo. No se trata de adoctrinar ni confrontar posiciones, sino de buscar indicios, como los arqueólogos, que revelen otra verdad. Frente a algo tan inestable como la mirada, si queremos comprender, debemos proceder como los arqueólogos, recurriendo a la diagnosis para detectar nuevas evidencias y discernir sobre aspectos que permanecían ocultos.



Figura 2.

El Silo (Figuras 1 y 2) es un edificio alargado de 79x7 m y 11 m de altura, construido con muros de hormigón fuertemente armado superiores a 1 m de espesor. Cuenta con tres salas interiores idénticas de 25x7x9 m conectadas entre sí por aberturas de sección irregular de 2x2 m practicadas con dimensión suficiente para el acceso de maquinaria de descontaminación. Cada sala dispone de una abertura vertical al exterior, a modo de puerta, de dimensiones variables: 1,50x2,03 m, 2,99x2,47 m y 4,03x3,75 m. Estos huecos se complementan con otros tantos, de 2x1 m, situados en la cubierta. El número de huecos cenitales oscila entre doce, en la primera estancia, hasta ocho en la tercera. Dichos huecos servían para introducir las barras de grafito contaminadas.



Figura 3.

Basta contraponer, a la misma escala, la planta del Silo con la planta de una Cámara funeraria egipcia, situada en el Valle de los Reyes (QH3), para descubrir episodios arquitectónicos ocultos e inesperados: plataforma, cella, cueva, embocadura, desnivel, patio, túnel, foso, columnas de luz o cámara funeraria.
Ambos tipos arquitectónicos comparten la función de enterrar, sean residuos radiactivos o restos humanos. La Cámara funeraria (Figura 4) cuenta con dos salas, de 5x6 m y 12x8,60 m respectivamente, conectadas a través de un corredor de 9,80 m de longitud y, otro de 3,80 m, que conduce al exterior. Cada sala incorpora entre cuatro y seis columnas, de 1,20x1,20 m, que ordenan la distribución de la sala, igual que el Silo, a partir de un recorrido secuencial.



Figura 4.

II.

La ruina del Silo se produce más por la lógica de la erosión que por la lógica del desmontaje de las industrias convencionales. La degradación que podemos observar en el Silo está provocada por agentes atmosféricos: sol, lluvia y viento, ya que las aberturas de paredes y techos del Silo están abiertas y expuestas a la intemperie. Existe una suerte de ruina que podemos denominar ruina antrópica. Es aquella realizada por una acción destructiva del ser humano, realizada sin ninguna intención estética, y que podemos apreciar en la fotografía de Manolo Laguillo (2) (Figura 1) en las superficies de hormigón tras el proceso de descontaminación. Ya sean marcas de pintura que realiza el operario para ordenar sus tareas. Ya sean surcos que producen las máquinas de repicado para sustraer la capa radioactiva. A mayor radioactividad, más profundo será el repicado. La fuerza estética del Silo se muestra a medio camino entre la ruina antrópica y la ruina que provocan los agentes atmosféricos.


III.

Atendiendo a su ciclo de vida, en un futuro próximo, entre 10 y 30 años, las centrales nucleares españolas quedarán obsoletas. Concluida su actividad, la administración y sus propietarias tienen previsto la descontaminación y el desmontaje total de todas sus construcciones con un elevado coste económico y medioambiental. Tanto en los procesos de descontaminación del Silo como en los trabajos arqueológicos de descubrimiento de una Cámara funeraria (Figura 3), se revelan nuevos e inesperados episodios arquitectónicos que llevan a plantearnos la cuestión de cuál debería ser el proceso de desmantelamiento de una central nuclear. ¿Es la destrucción una nueva e inesperada forma de construcción?
Una vez asumida dicha cuestión, estaremos en condiciones de plantear escenarios alternativos al derribo, ya sea mantener la ruina, posicionamiento “estético” que supondría elevados costes de mantenimiento. Ya sea reformar dichas construcciones, albergando nuevos usos: sala de exposiciones, centro de investigación, establecimiento turístico, almacén o nave industrial.
En este sentido, es necesario recordar que en 2011 la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA) publica un informe que recomienda la reutilización de centrales nucleares obsoletas, indicando que el desmantelamiento total debería contemplarse como la última opción considerando aspectos económicos y medioambientales:

Los principios ambientales fundamentales de Reducir, Recuperar y Reutilizar (las cuatro Rs) son fundamentales para el desmantelamiento. La aplicación de estos principios significa minimizar los desechos radioactivos y reciclar y reutilizar materiales, equipos, edificios y sitios en la medida de lo posible. El desmantelamiento completo debería ser la última opción. Generalmente, el 90% del volumen de residuos generados durante el desmantelamiento de una instalación nuclear tiene poca o ninguna radioactividad asociada, y la mayor parte del resto de residuos contiene niveles muy bajos de material radioactivo. (3)


Referencias:


(1) El grupo de investigación CAIT-URV propuso el edificio de contención del reactor y el Silo de barras de grafito para su incorporación en el Registro DOCOMOMO Ibérico. La comisión técnica, en la sesión celebrada el 16 y 17 de enero de 2018, acordó incluir ambas construcciones como categoría A en dicho Registro.
(2)Con motivo de Manolo Laguillo. Proyectos (1983-2020), donde se incluye su trabajo sobre centrales nucleares, se publica el libro Pseudopanorama, con edición a cargo de Moritz Küng.
(3)International Atomic Energy Agency, Redevelopment and reuse of nuclear facilities and sites: case histories and lessons learned (Viena: IAEA, 2011), 11-12.


Imágenes:


Figura 1. Interior del Silo de barras de grafito de la central nuclear de Vandellòs (Manolo Laguillo, julio de 2019).
Figura 2. Planta del Silo de barras de grafito.
Figura 3. Interior de Cámara funeraria en la Necrópolis de Saqqara (Egipto).
Figura 4. Planta de Cámara funeraria del Valle de los Reyes (Egipto).

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